En cuanto a la diabetes de tipo 2, sus síntomas son parecidos a la diabetes tipo 1, pero con grados de intensidad variable, pudiendo ser más difícil de detectar. La insulina no tiene ningún efecto perjudicial sobre el organismo, al contrario, ayuda a regular los niveles de glucosa en nuestro cuerpo. Sin embargo, ambos tipos de diabetes pueden conducir a las mismas complicaciones cuando no se tiene un buen control de la enfermedad.
Si la lectura es superior a 200 mg/dL, como 220 de glucosa después de comer, podría ser indicativo de diabetes de tipo 1 o diabetes de tipo 2. Un valor normal de glucosa en sangre 2 horas después de haber comido debería ser menor de 140 mg/dL. Un nivel normal de glucosa en sangre en ayunas tiene que estar por debajo de 100 mg/dl. La educación terapéutica en diabetes es un proceso de aprendizaje que facilita los conocimientos y las habilidades necesarias a las personas con diabetes, y a la familia, para poder tomar decisiones sobre el tratamiento.
Generalmente la diabetes tipo 1 aparece de forma aislada, pero en ocasiones existen antecedentes en la familia. La diabetes tipo 1 suele presentarse de forma brusca, con aumento llamativo de la sed (polidipsia) y de la cantidad de orina (poliuria), cansancio y pérdida de peso (a pesar incluso de haber comido mucho más que lo habitual). Cuando los hidratos de carbono se encuentran en forma de glucosa, pasan a la sangre y es en este momento cuando actúa la insulina.
DIABETES MELLITUS TIPO 1:
Cuanto más temprano se realiza el diagnóstico, mayores son las oportunidades de minimizar las complicaciones. Después de una comida, los hidratos de carbono se degradan a glucosa y a otros azúcares simples. En el País Vasco sufre diabetes un 10,6% de la población mayor de 18 años, aunque se calcula que un 4,3% está sin diagnosticar.
En todos los supermercados encontramos productos etiquetados «light», «sin» e incluso «apto para personas con diabetes», pero no siempre significa que son productos saludables. Después de estos meses aprendiendo juntos en #EscuelaDiabetesMadrid, queremos recordarte algunas claves para disfrutar de las fiestas sin descuidar tu diabetes. Hasta hace poco tiempo, el seguimiento de una dieta adecuada, la realización de manera habitual de ejercicio físico y el tratamiento médico han sido los tres pilares básicos del abordaje de esta enfermedad, cuya principal causa es la obesidad. La cirugía metabólica o de la diabetes representa hoy en día una opción importante, novedosa y con notables resultados, tal y como se manifiesta en los trabajos científicos publicados con la experiencia acumulada en los distintos centros en los que se aplica desde hace años. Actualmente disponemos de varios grupos de fármacos (estimulantes de la secreción de insulina, sensibilizadores de los tejidos a la insulina, inhibidores de la absorción de hidratos de carbono o grasas…) que permiten seleccionar el tratamiento más oportuno para cada paciente. En este síndrome se asocian diabetes, hipertensión arterial, aumento de los niveles de colesterol, triglicéridos y/o ácido úrico y sobrepeso.
En nuestro medio, De cada 100 personas, 8 tienen diabetes, aunque se estima que otro 6% más desconoce que padece la enfermedad. Es debida a la destrucción de las células del páncreas productoras de insulina, generalmente por un mecanismo autoinmune. La educación diabetológica permitirá este proceso de aprendizaje para que las personas con diabetes puedan tomar parte activa en la toma de decisiones diarias sobre el tratamiento. Sin insulina, la glucosa se acumula en la sangre en exceso y provoca hiperglucemia. La insulina es necesaria para que la glucosa entre en las células, como si fuera una llave, y así la glucosa pueda ser utilizada como fuente de energía. Generalmente la mitad de lo que ingerimos contiene hidratos de carbono (también llamados azúcares o glúcidos), los cuales, una vez pasan al estómago e intestino, se transforman mediante la digestión en glucosa, que es el azúcar más sencillo.
¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?
La diabetes tipo 2 se adquiere y afecta generalmente a las personas mayores. Debido a esta resistencia, las células de los músculos, de los adipocitos (del tejido graso) y del hígado, no toman la glucosa de la sangre de forma eficiente y, por tanto, hay mucha más glucosa de la que debería en la sangre. La diabetes tipo 2 comienza con una primera fase en la que el cuerpo se vuelve resistente a su propia insulina. Realizar una buena medición de la glucosa en sangre es uno de los puntos fundamentales para la autogestión de la diabetes.
- A menudo las personas afectadas van cambiando de tratamiento a medida que su enfermedad evoluciona.
- Después de una comida, los hidratos de carbono se degradan a glucosa y a otros azúcares simples.
- El efecto perjudicial sobre el organismo o en este caso, sobre los ojos y los pies, lo ejercen los niveles de glucosa altos durante un largo periodo de tiempo.
- El diagnóstico de la diabetes mellitus y otras categorías de alteración de la tolerancia a la glucosa
La monitorización regular de la glucosa en sangre es esencial para las personas con diabetes de tipo 1 o tipo 2, así como para aquellas en riesgo de desarrollarla. Es una enfermedad en la que el organismo tiene mucho azúcar en sangre (cursa con glucemias altas) habitualmente porque carece de insulina, o está no actúa bien sobre las células que la necesitan, no es capaz de abrirles la puerta y en consecuencia sus niveles suben en sangre y escapan por el riñón; como nadie es capaz de orinar azúcar sólo, la glucemia elevada arrastra agua y https://controlaladiabetes.com el diabético mal controlado orina mucho (tienen poliuria), y su orina tiene sabor dulce . La diabetes es una afección crónica que aparece cuando los niveles de azúcar (glucosa) en sangre están elevados, como resultado de problemas en la producción y/o funcionamiento de la insulina por parte del organismo. En la diabetes tipo 2, el descenso en los niveles de insulina normalmente está asociada a la pérdida de un grupo de células que se encuentran en el páncreas denominadas células β-pancreáticas tras su agotamiento. Los signos y síntomas de la diabetes siempre se relacionan con concentraciones elevadas (hiperglucemia) o bajas (hipoglucemia) de glucosa en sangre y con complicaciones asociadas a la propia enfermedad. La diabetes es una enfermedad caracterizada por un aumento de la concentración de glucosa en sangre (hiperglucemia) debido a un déficit de insulina o a la incapacidad del organismo de utilizar correctamente la insulina.

